martes, 17 de marzo de 2009

History

Os explicaré una historia que me pasó hace ya unos años, hoy no sé por que razón me ha venido a la mente.

Normalmente para ir a mi trabajo, he de desplazarme en transporte público y diariamente cojo el tren. Un día temprano, sobre las siete de la mañana, me encontré a una chica a la cual conocía de haberla visto por la zona donde trabajaba, era una peluquera de unos veinte años, un poco más alta que yo.
Ese día coincidimos en el tren y al apearnos nos saludamos y bajamos juntas las escaleras que conducian hasta el paso subterráneo que conducía hacia el otro lado de la vía y a la salida de la estación.
Mientras bajabamos las escaleras, nos dimos cuenta que había un individuo un tanto extraño que nos observaba, parecía bebido e iba mal vestido.
Le comenté que a esas horas daba miedo encontrarse con ese tipo de personas, ya que apenas habia luz y tampoco la concurrencia de personas era numerosa.
Ella muy segura de sí misma, me soltó una frase que me dejó un tanto pensativa, dijo:

_No te preocupes que yo te protegeré.

No sé si lo decía en serio, pero me pareció extraño viniendo de una mujer, no por no verla capaz de hacerlo, sino por que es más habitual que eso viniese de un hombre. Los tiempos cambian.